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domingo, 29 de noviembre de 2009

Realidad distorsionada




"Hay una historia oriental que habla acerca de un mago muy rico que tenía muchas ovejas. Pero al mismo tiempo este mago era muy malvado. No quería contratar pastores, ni quería levantar una cerca alrededor de la pradera donde pastaban sus ovejas. A consecuencia de esto las ovejas a menudo se perdían en el bosque, caían en cañadas y demás, y sobre todo se escapaban, porque sabían que el mago quería su carne y sus pieles y esto no los gustaba."Al fin el mago encontró un remedio. Hipnotizó a sus ovejas y les hizo creer primero que nada que eran inmortales y que no se les estaba haciendo ningún daño cuando les quitaban la piel, que, al contrario, sería muy bueno para ellas e incluso placentero; en segundo lugar les hizo creer que el mago era un buen amo que amaba a su rebaño tanto que estaba listo para hacer cualquier cosa en el mundo por él; y en tercer lugar les hizo creer que si algo les fuera a ocurrir no les iba a pasar en ese momento, en cualquier caso no ese día, y por lo tanto no tenían necesidad de pensar acerca de ello. El mago incluso les hizo creer que eran leones, a otros que eran águilas, a otros que eran hombres, y a otros que eran magos."Y después de esto todas sus preocupaciones acerca de las ovejas llegaron a su fin. Nunca más escaparon sino que tranquilamente esperaban el momento en que el mago requiriera de su carne y su piel".

martes, 17 de febrero de 2009

El Angel Caído






En el tercer día de la Creación el principal arcángel de Dios, un querubín llamado Lucifer, hijo de la Aurora ("Helel Ben Shahar") se paseaba por Edén entre joyas centelleantes, su cuerpo resplandeciente con cornalinas, esmeraldas, diamantes, bérilos, ónice, jaspe, zafiro y carbunclo, todo ello engarzado en el oro más puro. Durante un tiempo Lucifer a quien Dios había designado Guardián de las Naciones se comportó discretamente, pero pronto el orgullo le hizo perder la cabeza. "Subiré por encima de las nubes y las estrellas -dijo- e instalaré mi trono en Safón, el monte de la asamblea y así seré igual a Dios." Dios, observando las ambiciones de Lucifer, lo arrojó de Edén a la Tierra y de la Tierra al Seol. Lucifer brilló como el relámpago al caer, pero quedó reducido a cenizas, marcado para siempre; y ahora su espíritu revolotea a ciegas sin cesar por las oscuridad profunda del Abismo sin Fondo.

Robert Graves. LOS MITOS HEBREOS ("La Caída de Lucifer")

Notas: Tarde agradable en Madrid, unos 15º C, paseo con Josué por el parque del Retiro donde radica la única estatua erigida al diablo en el mundo y que, según el plano topográfico de Madrid se encuentra a una altura oficial de 666 metros sobre el nivel del mar, toda vez que en el momento en que fue erigida no se contaban con los medios adecuados para una medición tan exacta. Curioso, ¿no?. Ah, se me olvidaba la foto del paseante es de Josué; las cuentas claras y el chocolate espeso.

lunes, 2 de febrero de 2009

Relámpago




"Todas las situaciones extremas tienen sus relámpagos, que tan pronto nos ciegan como nos iluminan."

VICTOR HUGO. "Los Miserables"

lunes, 5 de enero de 2009

El amor que asalta


"Era una tarde serena del tranquilo otoño. Las hojas, amarillas ya, se desprendían de los árboles e iban envueltas en la brisa tibia a restregarse contra la yerba del campo. El sol se embozaba en un cendal de nubes que se desflecaban y deshacían en jirones."

El Amor que asalta. Miguel de Unamuno

sábado, 3 de enero de 2009

El mayor espectáculo del mudo


maquillaje

"Algunas noches, el payaso más antiguo del circo sufría pesadillas horribles. En la oscuridad de su caravana, todas las carcajadas que había despertado al público de cinco generaciones retumbaban en su cabeza, trenzándose en una migraña única e intolerable. Entonces se levantaba para abrir la ventana y respirar un poco de aire fresco, acariciaba con resignación su calva repleta de viejos chichones y bebía un trago de ginebra.

Soñar era más sencillo así: En la próxima función cambiaría su pistola de agua por la que guardaba el domador de tigres bajo la capa y podría reír a gusto ¡Qué exquisito placer debía sentirse disparando sobre las caras deformadas de los espectadores! ¡Seguro que no volvían a burlarse de él!

Al amanecer, los tigres empezaban a gruñir en las jaulas cercanas con un bramido ronco y desesperado. El payaso, entonces, se sentía más cerca de las fieras que de ningún otro ser vivo, como si los grandes gatos le animaran a cumplir sus planes, para poder cobrarse así su propia venganza."

Texto de Fernando Marañón

jueves, 27 de noviembre de 2008

José Saramago, el último Titán


En 2005 había escrito Las intermitencias de la muerte. No era tampoco una abstracción. La muerte era una presencia física, tangible. “Uno es creador de sus personajes”, había escrito, “y al mismo tiempo, criatura de ellos”. El personaje de la muerte paso de lo invisible a lo visible. No era un juego. Venia para llevárselo. José Saramago lo recuerda bien. Pero él no estaba conforme. Una parte de su cuerpo si parecía resignada. Aceptaba la crisis. Llego a pararse de tal forma, que casi era imperceptible eso que llaman hilo de la vida. Al principio, en la clínica de Lanzarote, llegaron a dudar de la conveniencia del ingreso.
-Supongo que no querían que aquel fuese el lugar del fin de Saramago. Les estoy muy agradecido. La muerte no me ha llevado. Era consciente, sabía, veía, sentía, que estaba al borde de pasar al otro lado. Más tarde decía: “No me hablen de la muerte porque ya la conozco. De alguna forma ya la conozco.
Había otras partes de su cuerpo que no estaban conformes. Ni el corazón, ni la cabeza. El corazón siguió latiendo con fuerza. La mente, durante un tiempo, dos días después de salir de la UCI, estableció unas coordenadas que ahora Saramago recuerda como un entrañable retrato vanguardista. “En aquel momento, que fue de los peores, se plantaba en mi cabeza algo que era un fondo negro con cuatro puntos luminosos que formaban un cuadrilátero irregular. Y yo tenía muy claro que ese cuadrilátero era yo”.

Extraído de “José Saramago (“No me hablen de la muerte porque ya la conozco”)”. Por Manuel Rivas. EL PAIS SEMANAL. Domingo 23 de octubre de 2008. Nº 1.678.

Fotografía: Rubén Lois

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La reflexion del dia


Ahora que el optimismo de unos pocos ha devenido en el pesar de todos. Ahora que su beneficio se ha tornado en nuestra ruina. Ahora que todos se lanzan a la palestra a gritar ¡yo ya lo sabia!, cuando no tenían ni idea, adivinos del pasado podríamos llamarles. Ahora, ahora es el momento de gritar basta, de vocear desde lo mas alto, que no creemos en sus predicciones -si se equivocaron antes, ¿porque no han de hacerlo de nuevo?- y que si pueden vivir con tanta ostentacion en la pechera y tanta ruina a las espaldas, que allá ellos, pero, por favor, que nos olviden.

Al hilo de la reflexión anterior, he encontrado una poesía (el mejor bálsamo para el alma) de Don Mario Benedetti que, desde otro tiempo y otro lugar ,nos invita a no caer en el miedo -con el que continuamente nos amenazan- utilizando para ello una de las armas mas poderosas con las que contamos, nuestra voluntad.




CHAU PESIMISMO


Ya sos mayor de edad
tengo que despedirte
pesimismo

años que te preparo el desayuno
que vigilo tu tos de mal agüero
y te tomo la fiebre
que trato de narrarte pormenores
del pasado mediato
convencerte de que en el fondo somos
gallardos y leales
y que al mal tiempo buena cara

pero como si nada
seguís malhumorado arisco e insociable
y te repantingas en la avería
como si fuese una butaca pullman

se te ve la fruición por el malogro
tu viejo idilio con la mala sombra
tu manía de orar junto a las ruinas
tu goce ante el desastre inesperado

claro que voy a despedirte
no se por que no lo hice antes
sera por que tenes tu propio método
de hacerte necesario
y a uno lo deja triste tu tristeza
amargo tu amargura
alarmista tu alarma

ya se vas a decirme no hay motivos
para la euforia y las celebraciones
y claro cuando no tenes razón
pero es tan boba tu razón tan obvia
tan remendada y remedada
tan igualita al palpito
que enseguida se vuelve sinrazón

ya sos mayor de edad
chau pesimismo

y por favor andate despacito
sin despertar al monstruo.


Mario Benedetti
PREGUNTAS AL AZAR (1986)
PAÍS DESPUÉS